Prevención de Riesgos Laborales desde la visión jurídica, la unión entre la visión jurídica y la técnica, nos permitirá una visión global de la prevención de riesgos laborales.
miércoles, 29 de enero de 2020
Muerte por trabajar en altura, no es posible ....
No debería ser posible que aún hoy pasen estas cosas, ¿25 metros?. En los trabajos en altura con riesgo de caída el rigor profesional de quien lo realiza, de quien lo planifica, de quien lo controla, debe estar a un nivel de exigencia que haga que estas cosas sean imposibles.
miércoles, 29 de julio de 2015
"La impericia o insensatez del trabajador está detrás de muchos accidentes laborales"
29 Julio
2015
"La impericia o insensatez del trabajador está detrás de muchos accidentes laborales"
"La impericia o insensatez del trabajador está
detrás de muchos accidentes laborales"
La «impericia o insensatez» de trabajador «está detrás de muchos accidentes
laborales». Así lo cree el presidente del Consejo General de la Arquitectura
Técnica de España, José Antonio Otero Cerezo, que este jueves participó en una
jornada técnica organizada por el Colegio Oficial de Aparejadores y Arquitectos
Técnicos de Ávila y la Fundación Musaat en el Lienzo Norte sobre la prevención
de patologías en la edificación.
Otero recordó que fueron los accidentes laborales los que propiciaron la
creación hace 32 años de la Fundación Musaat, pues «hubo una época hace unos
diez años en la que la actividad era mucho mayor que ahora y en la que los
accidentes laborales eran muy frecuentes, y la respuesta de los tribunales ante
esto fue muy radical. Nosotros tuvimos muchos compañeros imputados penalmente y
pedimos amnistías para que varios de ellos no entrasen en prisión». «Fue una
época terrible y yo estoy seguro de que en un buen número de casos no era la
mala praxis del compañero la que originaba un accidente laboral, porque proteger
a quien no quiere protegerse y desecha el riesgo es muy difícil», añadió.
Precisamente, las primeras investigaciones de esta fundación fueron dirigidas
a detectar dónde surgían esos accidentes y cuáles eran los motivos, y según José
Antonio Otero, se puso en evidencia que «no somos culpables de que los
trabajadores tengan accidentes laborales en un buen número de casos».
Actualmente, en colaboración con el Ministerio de Empleo, se ha puesto en
marcha un sistema de simulación en 3D de accidentes laborales que, desde el
Consejo General de Arquitectura Técnica de España esperan que «facilite a la
Justicia entender cuáles son las causas y haga ver a los sindicatos y
trabajadores que la insensatez del trabajador tiene mucho que ver con su
seguridad», subrayó su presidente, quien en referencia a las jornadas técnicas
celebradas este jueves en Ávila comentó que el objetivo era «facilitar unos
sistemas de aplicación directa para que la persona que está dirigiendo la
ejecución de una obra pueda detectar y tener controlado todo el proceso de tal
forma que se puedan ver los defectos en la edificación antes de que esté
terminada».
Junto a Otero estuvieron el presidente del Colegio de Aparejadores de Ávila,
Alfonso Nieto y el presidente de Musaat, Francisco García de la Iglesia. Nieto
explicó que «la sociedad cada vez más demanda profesionales que estén preparados
para atender las problemáticas y circunstancias que surgen en el día a día en el
ámbito de la construcción, pues en la universidad nos dan las herramientas para
trabajar, pero la tecnología evoluciona y debemos estar continuamente
formándonos».
De ahí que los colegios profesionales tengan entre sus funciones organizar
los servicios de asistencia, formación e información profesional para «alcanzar
la mayor capacidad cultural, profesional y ética de todos los colegiados»,
subrayó Nieto, quien resaltó la importancia de la prevención de patologías en la
edificación porque «siempre se dice que las casas tienden a no caerse y
efectivamente no se caen, pero las deficiencias existen y en el sector de la
vivienda residencial se ponen de manifiesto de una forma tal que pueden impedir
la habitabilidad en muchas ocasiones, con lo que su prevención favorece al
ciudadano».
sábado, 20 de junio de 2015
Publicidad gratis a las burradas en los principales medios de comunicación del todo el PAIS
A sus 65 años, Ana se cuelga de un cuarto piso para limpiar las persianas
de su casa sin más sujeción que la mano que no utiliza
Ver para creer. Sacarle brillo a las ventanas es síntoma de limpieza.
Salirse a la cornisa en bata para hacerlo parece peligroso. Pero estar colgada
en un cuarto piso y sin protección preocupa a todos. Bueno, a todos menos a la
protagonista, Ana. Esta mujer de Ribeira, La Coruña, tan osada como imprudente,
lustra así su hogar con 65 años. La foto ha sido carne de Internet, donde se la
ha bautizado como la spiderman gallega.
Francisco José Garzón, el maquinista del Alvia, informando a sus superiores tras descarrilar.
Una perito asturiana sacude la investigación del accidente de la curva de Angrois. Señala que por interés comercial la seguridad del tramo era «intolerable»; el fallo humano sería «una consecuencia, no la causa» del siniestro
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RAMÓN MUÑIZ | GIJÓN @_ramon_muniz_
Vuelco en la
investigación del siniestro que causó 81 muertos y 130 heridos al descarrilar
un Alvia Madrid-Ferrol en la curva de Angrois. La psicóloga asturiana Pilar
Calvo Holgado acaba de presentar un informe pericial en el juzgado de
Instrucción número 3 de Santiago de Compostela, encargado del caso. La mujer es
Máster Universitario en Ergonomía por la Universidad de Oviedo y especialista
en Fiabilidad Humana. Ha trabajado para varias empresas ferroviarias y
recientemente asesoró a la comisión técnico-científica organizada por el
Ministerio de Fomento para dar con mejoras que impidan catástrofes como la
lamentada el 23 de julio de 2013. En esta ocasión la intervención de Calvo fue
requerida por la defensa del único imputado, el maquinista Francisco José
Garzón.
El informe pericial de la asturiana analiza el suceso desde una nueva
perspectiva. Hasta ahora las diligencias han determinado la velocidad del
ferrocarril, el momento en el que Garzón fue distraído por una llamada del
interventor, la legalidad de semejante interrupción así como los informes que
existían advirtiendo del peligro del tramo. Calvo ha recogido todas las piezas
y practicado una anatomía del error, buscando respuesta a estas preguntas:
«¿Por qué tuvo lugar ese error? ¿Fue causa o consecuencia? ¿Pueden considerarse
comportamientos como el del maquinista del accidente comportamientos
habituales? ¿Hubo otros errores?».
Su conclusión es que aquello fue un «accidente organizacional», cuyo origen
sitúa en el cambio del proyecto original, aprobado en 2011. «Debido a criterios
de rentabilidad es modificado» el diseño, imponiendo una curva excesiva tras un
tramo muy corto en el que el maquinista debía realizar una brusca reducción de
velocidad; la seguridad del lugar bajó del nivel 4 al 1, una «categoría
intolerable». «Los criterios comerciales prevalecieron frente a los de
seguridad». El diseño de la infraestructura «exigía una conducción
completamente manual en unas condiciones muy desfavorables», no protegiéndose
además el lugar con las balizas.
En junio de 2012 a esta cadena se añade la orden de desconectar los equipos
embarcados en los trenes de ERTMS, sistema que controla en todo momento la
velocidad del tren y lo detiene en caso de desviarse del límite fijado. Calvo
recuerda que existen directivas comunitarias y reglamentos que exigen a la
organización hacer una Evaluación de Riesgos de Fallo Humano antes de semejante
decisión; obviarlo «generó condiciones latentes para dicho accidente, al igual
que los patógenos residentes en el cuerpo son responsables de las
enfermedades».
Papel con «incongruencias»
La desconexión del ERTMS «llevaba como situación temporal 'un año', lo que
tampoco facilitaba la percepción atencional de excepcionalidad». La fatídica
curva «no estaba protocolizada como punto negro» pese a los informes que
advertían de su riesgo; «la única referencia de reducción brusca de velocidad
era un papel, el libro horario-cuadro de velocidades máximas», una suerte de
listado de tramos que reciben los maquinistas antes de ponerse a los mandos del
tren. Las fotocopias «contenían incongruencias», los carteles a los lados de la
vía «son todos iguales» y pequeños, y el tramo antes de la curva es una
sucesión de túneles y viaductos cuya monotonía merma la atención.
Minutos antes del descarrilamiento, Garzón recibió una llamada del
interventor, informándole de la atención a un pasajero dos estaciones más
tarde. Los reglamentos de la empresa permitían esa comunicación que obligó al
maquinista a hacer una proyección mental de otro lugar.
En este contexto el lapsus del maquinista es más «una consecuencia que una
causa». «No podemos exigir una conducta eficaz y segura al maquinista que fue
víctima del accidente, cuando objetivamente las condiciones en las que tenía
que desempeñar su trabajo tenían una alta probabilidad de fallo humano»,
argumenta la psicóloga asturiana. La conducta del imputado «se puede considerar
usual para cualquier profesional, dadas las circunstancias».
Calvo estima que la organización ignoró todos los avisos que se le dieron
sobre el peligro del lugar y socavó la seguridad del mismo. La evaluación del
riesgo «no era competencia» del conductor, recuerda. «No se puede delegar todas
las funciones de seguridad en el maquinista» y exigirle además «unas
capacidades excepcionales el 100% de las ocasiones y bajo cualquier
eventualidad», destaca.
viernes, 12 de junio de 2015
Condenan a 2 años y medio de prisión a los encargados de la obra en la que murió un operario
La jueza considera a los tres procesados autores de un delito contra el derecho de los trabajadores en concurso ideal con un delito de homicidio imprudente
El juzgado de lo Penal número 2 ha condenado a dos años y medio de prisión al propietario de una empresa de rehabilitación de edificios, al encargado y al coordinador de seguridad de una obra de la calle de Luciano Castañón en la que falleció un operario en mayo de 2009. La jueza considera a los tres procesados autores de un delito contra el derecho de los trabajadores en concurso ideal con un delito de homicidio imprudente. Además de la pena de cárcel, obliga a los acusados a indemnizar solidariamente al hijo de la víctima con 122.310 euros, con 8.736 a la madre del operario fallecido y con 4.000 euros a cada uno de los tres hermanos.
«El trabajador estaba prestando su actividad laboral en el andamio a 18 metros de altura sin las debidas medidas de seguridad, sin llevar puesto el arnés y el cinturón de seguridad, ni hallarse atado a un punto fijo de la fachada o el andamio, sin tener la formación ni la preparación adecuada, que estaba trabajando sobre una extensión en la que se habían colocado tableros sustituyendo a los tablones de madera de pino originales del andamio que no eran los correspondientes a los establecidos por el fabricante y que además eran propios de encofrados, destinados y calculados por tanto para otros fines distintos del de hacer suelo de la estructura», se recoge en la sentencia.
El operario, que tenía 36 años, se precipitó al vacío a romperse una de las tablas que hacía de suelo en la plataforma. El cuerpo quedó tendido sobre el techo de la caseta de obra. Las lesiones sufridas fueron mortales.
Se da la circunstancia de que se trata de la misma empresa de rehabilitación de fachadas y tejados para la que trabajan los dos trabajadores que hace dos semanas resultaron heridos de gravedad al caer el andamio en el que trabajaban en el patio interior de un edificio de la calle Aguado.
martes, 2 de junio de 2015
«El accidente mortal se debió a un fallo de fábrica de las tablas de la plataforma»
Los responsables de la empresa de rehabilitación donde trabajan los dos operarios heridos en La Arena, juzgados por un siniestro en 2009
- @OlayaSuarez0
- GIJÓN
El propietario de la empresa de rehabilitación de fachadas para la que trabajan los dos obreros que la semana pasada resultaron heridos de gravedad al caer un andamio sobre el que trabajaban en La Arena se sentó ayer en el banquillo de los acusados del Penal 2 por la muerte de un operario en mayo de 2009 en una obra que realizaban en la calle Luciano Castañón. Además de él, están procesados el encargado de la subcontrata que tenía empleada a la víctima y el coordinador de seguridad de la obra.
Para cada uno de ellos la fiscal solicita una condena de dos años y medio de prisión y el pago conjunto de 122.310 euros al hijo del fallecido y 8.736 para la madre.
El siniestro con resultado de muerte se produjo mientras el operario realizaba trabajos de sustitución de la fachada a la altura del sexto piso al romperse el tablero de encofrado de madera sobre el que se encontraba en la plataforma, situada a unos 18 metros del suelo. «D. M. A. se cayó al vacío, primero impactó sobre la marquesina instalada para la protección peatonal de la acera y luego sobre el techo de una caseta de obra, resultando con lesiones graves que determinaron su fallecimiento», explica la acusación pública, que considera que la empresa «no disponía de un plan de montaje, utilización y desmontaje de la plataforma elevadora».
Protocolos de seguridad
Este extremo fue rechazado por los procesados, quienes señalaron que el siniestro se produjo debido a un fallo de fábrica del tablón que se rompió. Tanto el propietario de la empresa como el arquitecto y el delegado de seguridad coincidieron al asegurar que se habían cumplido los protocolos de seguridad reglamentarios y que no hubo negligencia en lo referente a los riesgos laborales. «Se hizo todo dentro de lo estipulado», manifestaron. Será la juez quien determine si existen indicios de delito, tal y como señala tanto la acusación pública como las acusaciones particulares ejercidas por los familiares de la víctima, quien falleció a los 36 años.
Mientras, los dos operarios que resultaron heridos el jueves pasado se recuperan de las lesiones sufridas. El más grave fue el obrero de 48 años que sufrió un severo traumatismo craneoencafálico y tuvo que ser operado del bazo como consecuencia del impacto. Continúa ingresado en el Hospital de Cabueñes.
Dos responsables de una constructora son condenados por un accidente laboral
Un trabajador sufrió graves lesiones tras precipitarse de un andamio de la avenida de Finisterre debido a que los acusados "omitieron las elementales medidas de precaución"
El administrador de una empresa y el arquitecto y coordinador de seguridad fueron condenados a pagar, cada uno de ellos, una multa de 2.730 euros por cometer un delito contra los derechos de los trabajadores en concurso con un delito por imprudencia grave con resultado de lesiones. La juez de Penal 4 tuvo en cuenta las atenuantes de dilaciones indebidas y de reparación del daño, ya que los hechos sucedieron en 2006 y el proceso judicial se retrasó por causas ajenas a los sospechosos; y la aseguradora indemnizó a la víctima. El accidente laboral se produjo sobre las 15.15 horas del 3 de enero de 2006, cuando el trabajador afectado se encontraba desempeñando su trabajo en una obra situada en la avenida de Finisterre a una altura de 2,20 metros.
El afectado realizaba tareas de desencofrado cuando se precipitó de la estructura, que carecía de escaleras laterales, por lo que tenía que descender utilizando el andamio. Los procesados, según destaca la juez en la sentencia, "omitieron las más elementales medidas de precaución exigibles de acuerdo con sus conocimientos técnicos y funciones a fin de salvaguardar la vida e integridad física de los trabajadores, cosa que no hicieron debidamente, puesto que no procuraron las medidas de seguridad exigidas legalmente para evitar los riesgos de realizar su trabajo en el andamio donde se produjo el accidente".
El empleado, como consecuencia de los hechos, sufrió numerosas lesiones de las que tardó en curar 345 días. Como secuelas le quedaron parálisis del tronco del nervio facial derecho, pérdida auditiva del 95% del oído derecho, acúfenos en el oído derecho, pérdida de agudeza visual en el ojo derecho y hombro derecho doloroso, entre otras lesiones graves. La víctima no emprendió ninguna de las acciones legales a las que tendría derecho, pues fue indemnizada por las compañías aseguradoras de la empresa para la que trabajaba.
Los acusados de la muerte de un obrero defienden la seguridad de sus andamios
La Fiscalía mantiene la petición de cárcel tras escuchar a los tres imputados
02.06.2015 | 02:26
R. GARCÍA Los dos empresarios de la construcción y el arquitecto técnico que ayer se sentaron en el banquillo de los acusados para responder acerca de su responsabilidad en un accidente laboral que le costó la vida a un trabajador de 36 años que se cayó de un andamio en mayo de 2009 defendieron ante el juez la seguridad de sus obras. Los argumentos de los imputados no convencieron al fiscal, que mantuvo tras los interrogatorios su petición de dos años y medio de prisión para cada uno de los implicados.
El representante del ministerio público mantiene que el siniestro tuvo lugar como consecuencia de varias deficiencias en el montaje de un andamio. El tablón sobre el que se encontraba la víctima en la calle Luciano Castañón se rompió y el operario se cayó al vacío desde una altura de 18 metros. Se da la circunstancia de que la empresa contratada por la comunidad para esta obra es la misma firma a la que se encargó de la rehabilitación de una fachada de la calle Aguado en la que se desplomó un andamio la pasada semana dejando a dos obreros heridos, uno de carácter grave.
La Fiscalía asegura que el accidente de la calle Luciano Castañón se debió a que "la plataforma de trabajo del andamio estaba construida por tableros de madera que no eran los originales del fabricante y que no garantizaban la solidez y estabilidad del puesto de trabajo". Algo que, según el ministerio público, sabían tanto el propietario de la empresa de rehabilitación de fachadas contratada por la comunidad de vecinos como el encargado de obra y administrador de la firma que ésta empresa había subcontratado y jefe directo de la víctima.
Además de la pena de prisión el fiscal pide que los tres acusados indemnicen a los familiares del fallecido con 143.046,9 euros
domingo, 31 de mayo de 2015
Piden cárcel para tres acusados por la muerte de un trabajador que cayó de un andamio
Un imputado es gerente de la empresa que esta semana se vio involucrada en otro accidente laboral en la calle Aguado
31.05.2015 | 05:02
R. GARCÍA La Fiscalía pide una condena individual de dos años y medio de cárcel para dos empresarios del sector de la construcción y un arquitecto técnico a los que atribuye responsabilidad en un accidente laboral que le costó la vida a un trabajador de 36 años en mayo de 2009.
El fiscal asegura que como consecuencia de varias deficiencias en el montaje de un andamio, el tablón sobre el que estaba la víctima se rompió y éste se precipitó al vacío desde una altura de 18 metros. En el momento del suceso se llevaba a cabo la reparación de la fachada de un edificio en la calle Luciano Castañón. El trabajador -cuya identidad respondía a las iniciales D. M. A.-, falleció en el hospital debido a las lesiones que se provocó con la caída. Se da la circunstancia de que uno de los ahora imputados es propietario de la empresa de rehabilitación de fachadas para la que trabajan los dos obreros heridos esta semana -uno de ellos de carácter grave-, al desplomarse un andamio en la calle Aguado del barrio de La Arena.
El representante del ministerio público asegura en el escrito de conclusiones provisionales presentado en el juzgado que el accidente laboral de la calle Luciano Castañón "se debió a que la plataforma de trabajo del andamio estaba constituida por tableros de madera que no eran los originales del fabricante y que no garantizaban la solidez y estabilidad del puesto de trabajo". Un extremo que, tal y como denuncia la Fiscalía, conocían tanto el propietario de la empresa de rehabilitación de fachadas contratada por la comunidad de vecinos como el encargado de obra y administrador de la firma que ésta empresa había subcontratado para el andamiaje, y jefe directo de la víctima.
Las irregularidades detectadas no quedan ahí, según el ministerio público. La Fiscalía mantiene que en la ejecución de los trabajos a 18 metros de altura "no se utilizó un equipo de protección individual anti caída anclado a un punto estable" y que la empresa tampoco disponía de un plan de montaje, utilización y desmontaje de la plataforma. Por todo ello el ministerio público acusa a los dos responsables ya citados, y también al arquitecto técnico y coordinador de seguridad de la obra, de un delito contra los derechos de los trabajadores.
El juicio por estos hechos tendrá lugar mañana en el juzgado de lo penal número 2. Durante la celebración de la vista oral el fiscal encargado del caso pedirá, además, que los procesados indemnicen con 122.010 euros al hijo del fallecido, con 8.736 euros a la madre del trabajador y 4.000 euros a cada uno de sus tres hermanos.
jueves, 21 de mayo de 2015
CON QUEMADURAS: Tres trabajadores resultan heridos tras la explosión de un horno en Fertiberia
15.57 h. (ACTUALIZADO 17.59 h.)
Un total de tres personas han resultado heridas en la jornada de este jueves en un accidente laboral registrado en las instalaciones de Fertiberia, en Palos de la Frontera. Los tres afectados tienen quemaduras de diferente consideración, así como traumatismos. Uno de ellos está siendo trasladado al Virgen del Rocío con un traumatismo craneoencefálico en helicóptero. A este centro también se ha derivado a otro herido en ambulancia y el tercero ha sido llevado al Hospital Juan Ramón Jiménez.
La explosión de un horno de una unidad de procesos de la planta de Fertiberia en Palos ha provocado que tres trabajadores hayan resultado heridos, según ha adelantado la web. La Junta de Andalucía ha informado de que dos de ellos han sido trasladados al Hospital Virgen del Rocío de Sevilla, uno en helicóptero y otro en ambulancia, y otro ha sido dirigido al Hospital Juan Ramón Jiménez de Huelva.
El Centro Coordinador de Urgencias y Emergencias de 061 en Huelva ha recibido sobre las tres de esta tarde una llamada alertando de una explosión de gas en la fábrica de Fertiberia-Palos. Hasta el lugar se ha enviado el equipo de emergencias sanitarias del 061 y el equipo de traslado de pacientes críticos, ambos de la ciudad. Además se ha movilizado al helicóptero medica-lizado del 061 con base en Cádiz.
Los equipos sanitarios han atendido a tres heridos graves que están siendo traslados en estos momentos. Dos están siendo llevados al hospital Virgen del Rocío de Sevilla: uno, en helicóptero, y otro, en ambulancia. El tercero se encuentra en el Hospital Juan Ramón Jiménez, de Huelva. Los tres afectados tienen quemaduras de diferente consideración, así como traumatismos. Los tres son varones y un herido que está siendo trasladado al Virgen del Rocío presenta traumatismo craneoencefálico.
El jefe de planta de Fertiberia-Palos, tras informar al 112 del accidente, solicitó los servicios sanitarios. Además de éstos, Emergencias 112-Andalucía envió a bomberos del Consorcio Provincial y alertó a la Guardia Civil.
No ha sido necesaria la activación del Plan de Emergencia Exterior. La empresa también ha informado que no se ha activado el Plan de Emergencia Interior. Por parte de la Junta de Andalucía se ha solicitado informe a la empresa sobre el incidente. Desde el Servicio de Emergencias del 112 han confirmado que el accidente se habría producido pasadas las tres de la tarde, con aviso a los servicios sanitarios a las 15.11 horas.
Por su parte, desde el Consorcio Provincial de Bomberos han informado de que efectivos del Parque de San Juan se han desplazado hasta las instalaciones de Fertiberia, donde se ha producido la explosión de un horno de una unidad de proceso. Según indican, hay al menos tres personas heridas que han están siendo trasladadas a centros hospitalarios, pero “no hay riesgo para la población”.
De otro lado, desde la Junta de Andalucía han indicado a Europa Press que se han movilizado dos ambulancias e incluso un helicóptero por si hubiera que evacuar a los afectados. Asimismo, han explicado que no se ha tenido que activar, al menos por el momento, ningún plan de emergencias, ni exterior ni interior, así como han indicado que se considera este suceso un accidente laboral y no de otro tipo puesto que, según indican, no ha habido afección al medio ambiente.
Por su parte, desde el cuerpo de Bomberos de la capital han indicado que en la zona se encuentra un equipo y que dos heridos están "graves y uno de ellos reviste menos gravedad".
Accidente de trabajo y baremo de indemnización, un nuevo criterio del Tribunal Supremo
Cada parte de nuestro cuerpo tiene un valor fijado en el BOE (Boletín Oficial del Estado). Tenemos un valor de despiece, tanto por órganos como por enfermedades, por limitaciones, por deformidades, y un valor de vida global. Este valor se ajusta según factores como la edad, el tamaño de la red familiar cercana, y los ingresos. Como sucede con los automóviles, somos mucho más caros pagados por piezas que en conjunto.
En los accidentes de trabajo hay un valor fijo para las lesiones, mutilaciones y deformidades de carácter definitivo y no invalidantes, lesiones que no tienen cura pero que no impiden seguir trabajando. Además de esa valoración objetiva, que corre a cargo de la Mutua, para reclamar daños y perjuicios por responsabilidad civil derivados de un accidente de trabajo, se emplea como referencia el llamado baremo de tráfico.
El baremo de tráfico es la gran disposición legal de referencia para los valores de indemnización. Se fijan por seguridad jurídica, a través de un sistema de valoración por puntos que tiene un pequeño margen de incertidumbre. Se recoge en el Real Decreto Legislativo 8/2004, que es el texto refundido de la ley sobre responsabilidad civil y seguro en la circulación de vehículos a motor y se actualiza de manera cicatera anualmente. Se tramita actualmente un proyecto de ley que puede suponer un cierto salto cualitativo y cuantitativo.
La seguridad jurídica que emana del baremo es sobre todo para las compañías de seguros, que pueden hacer un cálculo del precio de las primas del seguro obligatorio de automóvil (y de los seguros de responsabilidad civil) que les garantice ganar dinero. También es certeza jurídica para el juez, el causante del daño y el perjudicado que saben cuál es el margen de lo condenable, pagable y cobrable. Se consigue también de paso que todos los lesionados sean tratados por igual, con una estimación razonable del resultado del pleito que invita a las partes a pactar, aunque sea cinco minutos antes de entrar en la sala.
La habitual utilización del baremo ha sido controvertida en sede laboral. No es obligatorio seguirlo, pero es habitual. El baremo de circulación no tiene en cuenta descuento alguno por lo percibido por otras vías para paliar el lucro cesante, -lo que se estima que uno no va a ganar por culpa del accidente-, ya que la indemnización del baremo no contempla directamente que las víctimas tengan o no actividad laboral. Tiene un factor porcentual corrector según ingresos de la víctima, pero no tienen porqué ser ingresos con origen en el trabajo.
Durante muchos años la jurisprudencia laboral ha establecido como necesario ponderar las circunstancias concurrentes para determinar qué parte de la cantidad reconocida a través del baremo indemniza el lucro cesante (lo que se deja de ganar) y cuál los daños morales. Y se descontaba como lucro cesante ya indemnizado lo que el trabajador hubiese cobrado en concepto de prestación de Seguridad Social. Como al trabajador le correspondía una prestación o pensión por no poder trabajar, esa parte ya estaba cubierta e indemnizada y el resto, daño moral. De esa fórmula de cálculo resultaban unas rebajas importantes.
El Tribunal Supremo ha decidido en sentencia, el pasado mes de febrero, abandonar esa fórmula de cálculo, considerando el baremo como una fórmula para cuantificar el daño moral sin entrar en concurrencia con el lucro cesante, por lo que no procede realizar ningún descuento.
Las indemnizaciones por responsabilidad civil en accidente de trabajo, con independencia del nuevo baremo de valoración de tráfico, tendrán una mejora sustancial. Y, probablemente, las primas por seguros de responsabilidad civil van a sufrir un incremento.
Juzgan exconcejal del PSC en Barcelona Enric Truñó por un accidente laboral
Vida | 20/05/2015 - 18:48h
Barcelona, 20 may (EFE).- La Fiscalía ha pedido nueve meses de prisión para Enric Truñó, exconcejal socialista en el Ayuntamiento de Barcelona, acusado de un accidente laboral sufrido por un operario en una piscina municipal de Torelló (Barcelona) que gestionaba su empresa.
En un juzgado de Manresa (Barcelona) se ha celebrado hoy el juicio contra Enric Truñó, exconcejal del Ayuntamiento de Barcelona entre 1979 y 1998 y que en 2010 fue nombrado comisionado para la Candidatura Barcelona Pirineo 2022 hasta que el alcalde, Xavier Trias, lo destituyó el año pasado.
La Fiscalía llevó a juicio a Truñó por ser el administrador de la empresa Sport Assistance 2000, a la que el Ayuntamiento de Torelló adjudicó en el año 2010 la gestión de la piscina exterior del municipio, por un período de 25 años, según han explicado a Efe fuentes judiciales.
Truñó, representado por el abogado Àlex Zaragüeta, afronta una petición fiscal de nueve meses de cárcel por un delito contra los derechos de los trabajadores y otro de lesiones por el accidente laboral que sufrió un operario al manipular unos bidones con sustancias químicas situados en el recinto de la piscina.
El trabajador, siguiendo las indicaciones del responsable de mantenimiento de la empresa, introdujo la cabeza en los bidones, que eran opacos, y sufrió quemaduras en el esófago debido a los efluvios de las sustancias químicas que contenían.
En su declaración en el juicio, Enric Truñó ha asumido que no tenía aprobado el preceptivo plan de riesgos laborales para su empresa, debido a la premura para abrir la piscina en la campaña de verano, que el Ayuntamiento de Torelló le obligó a poner en marcha a los pocos días de firmar el contrato de adjudicación.
La Fiscalía, que inicialmente pedía 13 meses de cárcel para Truñó, ha rebajado al término del juicio su petición de pena para el exconcejal, después de que admitiera la imprudencia y se mostrara dispuesto a pagar, a medias con el Ayuntamiento de Torelló, los 14.000 euros de indemnización que exige el ministerio público
lunes, 4 de mayo de 2015
Stop Murphy, la plataforma multimedia que localiza riesgos laborales
Stop Murphy es una plataforma multimedia que localiza los posibles riesgos laborales que pueden existir en cualquier puesto de trabajo, para lo cual combina tecnología con herramientas y soluciones a medida que permiten a cada cliente mejorar los procedimientos de prevención de riesgos.
La start-up, con poco más de dos años de vida, pretende reducir las tasas de accidentes en España y en Europa.
El proyecto, premiado en 'Operación Emprende', surgió de la iniciativa de dos jóvenes hermanos, Alexandra y David Cortes, quiénes a raíz "de un accidente laboral donde la empresa fue demandada ante la justicia por negligencia, habiendo cumplido con todas las obligaciones legales", decidieron "crear una herramienta como vehículo para la formación en prevención, de forma visual y amable".
El éxito de su método de trabajo, asegura Alexandra, "está en trabajar codo con codo con los técnicos en prevención de riesgos internos de cada empresa y hacer sentir al cliente que somos parte de su equipo".
¿Por qué se aventuró a crear una empresa familiar?
Fue mi hermano quien me impulsó a tomar la decisión de emprender. Él lo tenía claro cuando vio el nicho de mercado y me pidió que me uniera a él, ya que juntos somos un equipo que invencible, que nos compenetramos y equilibramos.
¿Qué tres cualidades debe tener un emprendedor para poner en marcha su start-up?
Primero optimismo y entusiasmo para intentar ver siempre el lado bueno de las cosas. Después constancia, ya que uno debe siempre creer en el proyecto y, sobre todo, tener perseverancia en lo que se hace. Y en tercer lugar empuje para ser capaz de sacar las iniciativas adelante y ser consciente de que eso siempre conlleva tener un grado de sacrificio y de entrega.
¿Y las claves para triunfar en el mundo de los emprendedores?
Yo creo que la clave crucial es la actitud, sin actitud no hay nada que hacer. Pero también las sinergias y alianzas con las personas correctas, tanto a la hora de crear la empresa como cuando la pones en marcha.
¿Su proyecto tiene algún objetivo más?
Nuestro objetivo más ambicioso es conseguir que haya "cero accidentes" en las empresas y contribuir a ello con distintas herramientas que tenemos en mente y queremos desarrollar en un futuro no muy lejano.
¿Cuál es la previsión para este 2015?
Para 2015, tenemos las expectativas puestas en que nos concedan una subvención europea a la que nos hemos presentado para poder desarrollar nuevas herramientas y contar con una red de distribución a nivel europeo. En el caso de que esto salga adelante podremos contratar personas en plantilla.
¿Qué se siente al ser uno de los ganadores de la 'Operación Emprende'?
Se siente una gran satisfacción, ya que significa que existe un reconocimiento a todo el trabajo invertido. Por otro lado, supone un chute de energía y motivación, ya que existen personas muy cualificadas, con un gran valor y experiencia que creen en tu proyecto y le ven una salida.
domingo, 3 de mayo de 2015
Jorge Arbaiza: «Invertir en prevención de riesgos es una garantía para la empresa»
- Cuando un trabajador sufre un accidente laboral, en Mutualia encuentra una casa, desde que recibe la baja hasta que obtiene el alta
Tiene unas vistas impresionantes desde su despacho. Puede divisar con toda claridad La Concha, y más lejos los montes Ulía y Urgull. Pero no se pierde en estos paisajes. Jorge Arbaiza, gerente de Mutualia Gipuzkoa, se muestra muy entusiasta a la hora de enseñar las instalaciones y presentar al personal que compone la Clínica Pakea, donde atiende a los trabajadores que sufren accidentes laborales: cirugías, resonancias magnéticas, radilogía, ecografías o hidroterapias. «Es el centro de rehabilitación para accidentes de trabajo más importante de todo el territorio». No hay duda: le gusta su trabajo.
Una persona sufre un accidente laboral, ¿qué debe hacer?
Toda empresa debe proteger a sus empleados en caso de accidente laboral, para lo cual tiene que contratar una mutua. Aquí se da libertad de elección. Hay 20 mutuas que operan en todo el Estado y una de ellas es Mutualia, cuya actividad se centra en Euskadi. Entonces, cuando una persona sufre durante su horario de trabajo algún percance y su compañía nos ha contratado puede venir directamente a esta organización o acudir a Osakidetza, aunque si opta por esta segunda vía finalmente le acabarán derivando a nosotros. Aquí nos encargaríamos de llevar a cabo toda la rehabilitación, desde que coge la baja hasta que se encuentra totalmente curado y recibe el alta.
¿Por qué destaca Mutualia?
No hay listas de espera. Tenemos los medios adecuados para afrontar cualquier tipo de contingencia, tanto en aparataje como en personal. Gracias a ello, una persona llega a Mutualia y no tiene que andar esperando. También hay que destacar que nuestros pacientes tienen un alto grado de satisfacción y confían en nosotros, así lo reflejan las encuestas que llevamos a cabo.
¿Qué accidentes sufren mayoritariamente los trabajadores?
Traumatológicos. Nuestros clientes vienen generalmente por tirones, temas posturales, dolencias de hombro o de rodillas.
¿Y en qué sectores trabajan estas personas?
En el sector industrial o en la construcción. En el apartado de servicios se da muy poca siniestralidad por el tipo de actividad que tiene.
¿Es verdad que los autónomos están hechos de otra pasta?
Sin duda alguna. Por su ADN, son una raza especial. Ellos son la empresa y tienen que defenderla. No se permiten el lujo de cogerse la baja. Tienen poca siniestralidad y absentismo.
Se dice que la crisis ha llevado a que mucha menos gente coja la baja.
La crisis se ha cebado con las empresas. Eso ha provocado que las plantillas se hayan reducido considerablemente y con ello nuestros clientes. Desde 2007 se ha reducido la siniestralidad laboral, pero ha sido debido a un descenso importante de la actividad industrial, no porque las personas prefieran evitar las bajas. Por otro lado, no cabe duda de que las empresas de Gipuzkoa han realizado mucha inversión en la prevención de riesgos laborales, algo que es una garantía, ya que se reduce la siniestralidad en el trabajo.
También colaboran con Osakidetza.
La Seguridad Social nos revierte una parte del dinero que los trabajadores conceden de sus nóminas. Con este montante hacemos frente a la asistencia sanitaria y económica derivada de las bajas laborales. Además, somos la única mutua que tiene concierto con Osakidetza. Cuando esta institución pública se encuentra saturada de pacientes nos derivan algunos para que los atendamos. En esta línea, al gestionar dinero público estamos sometidos a la intervención de la Seguridad Social. Todo lo que hagamos desde el punto de vista de inversiones, gastos, etcétera tiene que estar aprobado por el Departamento de Sanidad.
¿Cree que se va a tender hacia un sistema privado?
-En el caso de los accidentes laborales no. De momento, las mutuas estamos demostrando que gestionamos de manera efectiva los recursos y que tenemos ratios de eficiencia similares a los del sector privado, pero con una orientación pública, dirigida a toda la población.
¿Por qué se animó a venir a Mutualia?
Se trata de un puesto de gestión que me da la posibilidad de desarrollo personal. Estoy con clientes y puedo participar en la gestión interna. Además, se trata de una empresa muy enraizada en Gipuzkoa.
¿Disfruta con su trabajo?
Tengo mucha suerte. Cada día es diferente. Me he incorporado a un grupo muy brillante y eso no lo puede decir cualquiera. Aprendo de ello todos los días, y eso me enriquece desde el punto de vista humano y profesional. Hace que todo resulte más fácil. Puedo presumir de empresa.
Durante estos 15 años en Mutualia, ¿cuál ha sido la experiencia más enriquecedora?
El haber participado activamente en la gestión de dos fusiones, con Mutua Bizkaia Industrial y la Previsora, de Álava. En una vida profesional no es muy corriente poder involucrarte en el nacimiento de una nueva compañía. Además, la unión fortaleció a las tres mutuas, ya que se buscó mantener el empleo y crear una empresa más grande, mejor para Gipuzkoa.
Toda empresa necesita progresar, ¿cómo lo hace Mutualia?
Tenemos que seguir en la línea de invertir en las personas. Cuanto más formados estén los equipos, más potentes seremos. Por otro lado, en Mutualia, al igual que en el resto de compañías de servicios, tenemos el reto del ámbito digital. Pecamos de ser poco avanzados. Debemos conseguir que nuestro servicio esté en la mano y al alcance de cualquiera. Además, debemos convertirnos en un aliado de las empresas para reducir la siniestralidad laboral. Cuantos menos accidentes haya más salud para los trabajadores.
¿Cómo pueden contribuir a esto último?
Tenemos unos equipos de prevención que se desplazan a las empresas y dan mucha formación y asesoramiento a empresas, autónomos o colectivos sensibles. Asimismo, cuando se produce un accidente laboral grave acuden al lugar para ayudar a tomar medidas para que no se vuelvan a producir.
¿Cómo desconecta del trabajo?
Trato de hacer mucho deporte. Para mí es una vía de escape. Por otro lado, tengo tres hijos y el momento de la cena con ellos es innegociable.
jueves, 30 de abril de 2015
Cárcel para los encargados de UTE y subcontrata por un accidente laboral
El acusado sufre una incapacidad después de que una pala le pasase por encima del tobillo cuando trabajaba en la obra de la carretera Ponferrada-La Espina
A.C. 29/04/2015
El Ministerio Fiscal solicita una pena de dos años de prisión para los responsables de una UTE y una subcontrata encargadas de una obra y 18 meses para el conductor de una pala por un delito contra la seguridad de los trabajadores.
Según las calificaciones provisionales, el 18 de julio de 2002 el acusado se encontraba trabajando para la UTE FCC y Dragados en el puesto de peón como señalista en una obra realizada en la carretera que une Ponferrada con La Espina, concretamente dirigiendo la maniobra de un camión que cargaba escombro.
En ese momento la rueda de una pala propiedad de la subcontrata Pérez Canedo S.A. le paso por encima del tobillo derecho causándole un traumatismos y heridas múltiples precisando injertos cutáneos y tardando en curar 314 días impeditivos para el desarrollo de sus ocupaciones habituales, 90 de los cuáles estuvo hospitalizado.
Las heridas le dejaron varias secuelas, como la limitación importante de movimientos en el tobillo y pie derecho, quedando incapacitado para desarrollar trabajos que impliquen estar mucho tiempo de pie o andar por superficies irregulares, teniendo reconocida una incapacidad permanente total.
La Inspección de Trabajo levantó un acta por infracción grave, proponiendo como sanción una multa de 6.000 euros.
Los hechos son constitutivos de un delito de lesiones por imprudencia grave y contra los derechos de los trabajadores y solicita año y medio de prisión para el conductor de la pala y dos años para seis responsables de la UTE y de la subcontrata. El juicio tendrá lugar el 9 de mayo a las 9;00 horas en el Juzgado de lo Penal nº2 de León.
martes, 28 de abril de 2015
La OIT denuncia que 2,3 millones de trabajadores mueren cada año por accidente o enfermedad laboral
La Organización Internacional del Trabajo subraya que más de 313 millones de empleados sufren lesiones profesionales no mortales cada año
EUROPA PRESS / BARCELONA
Lunes, 27 de abril del 2015 - 20.31 h
La Organización Internacional del Trabajo (OIT) ha denunciado con motivo del Día Internacional de la Salud y Seguridad en el Trabajo, que se celebra el 28 de abril, que cada año 2,3 millones de trabajadores mueren en el mundo a causa de accidentes o enfermedades laborales. En un comunicado, la OIT subraya que más de 313 millones de trabajadores sufren lesiones profesionales no mortales cada año, lo que equivale a 860.000 personas heridas en el trabajo diario, mientras que cada día 6.400 personas mueren a causa de un accidente de trabajo o enfermedad profesional, cifra que eleva a las 2,3 millones de muertes cada año.
En este sentido, afirma que la recesión económica y la presión para maximizar las ganancias no pueden justificar una menor preocupación en materia de seguridad y salud en el trabajo, y reclama que accidentes y enfermedades laborales sean definitivamente clasificadas en la categoría de máxima prioridad de todos los problemas de salud global. De hecho, advierte de que dejar la seguridad laboral de lado también supone costes económicos, ya que el 4% del producto interior bruto (PIB) mundial, alrededor de 2,8 billones de dólares (2,6 billones de euros), se pierde cada año por costes relacionados con el tiempo de trabajo perdido, interrupciones en la producción, tratamiento de lesiones y enfermedades profesionales, rehabilitación e indemnizaciones.
Por ello, abogó por una implementación de la declaración sobre lugares de trabajo seguros y saludables, adoptada por el G20 en el 2014 en Brisbane (Australia), ya que reduciría "drásticamente" las muertes y enfermedades laborales en el mundo y mejoraría "sensiblemente" las condiciones de trabajo.
Condenado el alcalde de San Mamés de Campos por un accidente laboral
El Juzgado de lo Penal de Palencia ha condenado al alcalde de San Mamés de Campos, Jesús Salvador Herrero Vega, a la pena de tres meses de prisión y 540 euros de multa como autor responsable de un delito contra los derechos de los trabajadores en concurso de normas con un delito de lesiones imprudentes como consecuencia de un accidente laboral ocurrido en 2012 en el que un trabajador resultó lesionado después de que se precipitara al suelo una plataforma móvil elevadora que había sido alquilada para pintar la fachada de la iglesia de la localidad.
Asimismo, la sentencia, a la que ha tenido acceso Diario Palentino, establece que el acusado debe indemnizar al trabajador contratado para tal fin, E.A.M., con 8.453,88 euros por las lesiones y secuelas sufridas, si bien se trata de un 40% de la cantidad estimada al apreciar la magistrada que la víctima «contribuyó causalmente» al accidente, ya que no utilizó debidamente la máquina como se le instruyó y se le indicaba en el manual de instrucciones.
La sentencia, que puede ser apelada ante la Audiencia Provincial, considera como hechos probados que el acusado Jesús Salvador Herrero Vega, alcalde de Ia localidad de San Mamés de Campos, en tal condición, contrató a la empresa Cofersa el alquiler sin conductor de una plataforma elevadora móvil de personas para pintar 1a fachada de la iglesia del pueblo tarea que realizó E.A.M.- cuyos intereses legales ha defendido el abogado palentino Máximo Rebolleda-, contratado como peón limpiador a tiempo parcial y con jornada semanal de 12 horas con una antigüedad de 16 días.
Así las cosas, el día 21 de septiembre de 2012, el acusado decidió retirar las tejas de una panera o caserón propiedad municipal que amenazaban ruina, tarea que ordenó al trabajador E.A.M., quien subió a la plataforma elevadora que funcionaba correctamente. Asimismo, el propio acusado subió a la plataforma igualmente para ayudar al trabajador a retirar dichas tejas. Una vez que se encontraban a la altura del tejado, los dos comenzaron a retirar las tejas para depositarlas en el interior de la cesta elevadora.
La resolución judicial indica que después de realizar cinco desplazamientos y como quiera que la plataforma soportaba el peso de dos personas y un número de tejas no determinado, pero no inferior a 25 y, además, no estaba colocada en terreno estable y llano o liso, unido a la maniobra de orientar la estructura extensible hacia la derecha con el brazo extendido, ésta volcó, golpeándose la cesta contra el suelo.
Como consecuencia del impacto E.A.M. sufrió lesiones consistentes en luxación anterior del hombro izquierdo y fractura de troquiter humeral, que precisaron de tratamiento médico y quirúrgico, con cinco días de hospitalización, quedándose secuelas en el hombro dañado.
La magistrada considera que el acusado, en cuanto alcalde que contrató al trabajador para realizar diversas tareas y en concreto la de ese día, tenía funciones de mando de hecho y le correspondía funciones en materia de seguridad, «estando obligado legal y normativamente a facilitar y exigir al trabajador el cumplimiento de las prevenciones de riesgos laborales, a informarle y formarle de los riesgos concretos» que suponía la retirada de las tejas en cuanto a la caída y vuelco de la plataforma elevadora y, sobre todo, estaba obligado a «controlar y vigilar» que la plataforma se colocara en terreno idóneo y adecuado, y a que la usara de modo debido tanto en lo relativo a no cargar y descargar materiales como en lo relativo a la forma de bajar la estructura extensible.
La magistrada del Juzgado de lo Penal subraya en su sentencia que el acusado «de manera negligente» no se cercioró de si el trabajador cumplía las instrucciones de uso ni leyó el manual de instrucciones para conocer el uso debido y los riesgos, y de haberlo hecho, «no hubiera permitido la colocación de la plataforma en el lugar, ni la carga-descarga de tejas, entre otras cosas, de modo que se hubiera evitado el accidente al que contribuyó el propio trabajador que decidió la colocación de la plataforma en el suelo irregular e inclinado y uso indebidamente en oblicuo la estructura extensible, no habiendo leído el manual de instrucciones».
El Ayuntamiento de San Mamés de Campos, según refleja la resolución judicial, no disponía de seguro de responsabilidad civil.
lunes, 27 de abril de 2015
Ugt ve una dramática situación en accidentes laborales y ceoe datos halagÜenos
Méndez espera que el plan bienal de prevención de accidentes vea la luz en septiembre
El secretario general de UGT, Cándido Méndez, advirtió este lunes de la dramática situación actual en materia de seguridad y salud laboral ante el repunte de los accidentes laborales en 2014, mientras que el presidente de CEOE, Juan Rosell, dijo ver datos halagüeños pese a subir un poco la accidentalidad por el mayor crecimiento económico.
El líder sindical hizo esta advertencia ante la presencia de la ministra de Empleo y Seguridad Social, Fátima Báñez, durante su intervención en la presentación de la Estrategia de Seguridad y Salud en el Trabajo 2015-2020, en la que aparte de Méndez y Báñez, también intervino el presidente de CEOE, Juan Rosell,
Méndez recordó que las últimas cifras son de enorme gravedad y muestran que cada día fallecen dos personas por accidente laboral, otras 11 padecen un accidente grave frente a 1.309 de carácter leve. A esto se suma que otras 1.912 personas tienen un accidente sin producir baja y 63 una enfermedad vinculada con su trabajo.
En esta línea, para frenar esta tendencia al alza iniciada en 2013 tras varios años de reducción incesante de los accidentes laborales, Méndez pidió que las situaciones de enfermedades laborales se declaren y se ponga fin a la débil representación sindical en el ámbito de las pequeñas y medianas empresas donde se da el mayor índice de siniestralidad laboral. Además, consideró urgente la convocatoria de un grupo de trabajo para elaborar el plan bienal, y que a ser posible se apruebe el próximo mes de septiembre.
La Estrategia para la Seguridad y Salud en el Trabajo 2015-2020, aprobado el pasado viernes por el Consejo de Ministros, se desarrolla en planes bienales y busca promover una mejor aplicación en materia de seguridad, especialmente en pymes, así como favorecer una mejora continua de las condiciones de trabajo con especial atención a las enfermedades profesionales y las relacionadas con el trabajo.
INVERSIÓN DE FUTURO
Por su parte, el secretario general de CCOO, Ignacio Fernández Toxo, defendió que "todo lo que se haga en materia de prevención no es un gasto" sino una inversión "de futuro".
Toxo indicó que las condiciones de trabajo en España están cambiando y apuntó que es más difícil exigir condiciones adecuadas cuando existe el temor fundado a la pérdida del puesto de trabajo. Por ello, pidió a las empresas de lbex-35 que introduzcan en sus agendas el seguimiento de la salud y la seguridad de sus plantillas para dar ejemplo a las medianas y pequeñas empresas.
El líder de CCOO remarcó la necesidad de hacer visibles las enfermedades profesionales puesto que ocultándolas no vamos a conseguir mas que se sigan produciendo.
DATOS HALAGÜENOS
Por su parte, el presidente de la CEOE, Juan Rosell, reconoció el esfuerzo de las partes para alcanzar el final feliz del consenso para la elaboración de la estrategia, de forma que consideró que apuntamos en la buena dirección ya que cada vez se van haciendo más cosas y mejor.
Rosell explicó que la realidad empresarial española es que hay muy pocas empresas por encima de 250 trabajadores, en torno a las 4.500, que representan el 405 de los trabajadores empleados, frente a la mayoría de pequeñas y medianas empresas en las que es mucho más complicado la prevención de riesgos.
La economía, al ser de servicios y buscar ser también cada vez más industrial, no es fija sino variable y cambiante, de forma que Rosell abogó por que las normas evolucionen al ritmo de la economía real.
El presidente de la patronal empresarial calificó de halagüeños los datos de accidentalidad laboral a pesar de que han subido un poco debido a que la economía vuelve a tirar más que hace tres años.
En todo caso, pidió no bajar la guardia y poner sobre la mesa la cultura de la prevención como cultura de futuro, así como una normativa clara, concisa, fácil de entender, no para todos igual y teniendo en cuenta las nuevas posibilidades tecnológicas y los ahorros potenciales.
En este sentido, apostó por invertir y gastar con conocimiento de causa ya que ciertos despilfarros no son necesarios en este ámbito, y reclamó a las organizaciones sindicales un mayor esfuerzo para compartir información con los representantes empresariales.
La muerte de un trabajador autónomo que instalaba una persiana no computará como accidente laboral
El fallecido, de nacionalidad española y dueño de la empresa que realizaba los trabajos, no llevaba casco ni arnés de sujeción mientras trabajaba
La muerte del trabajador autónomo de 57 años que el pasado viernes falleció tras precipitarse desde una escalera cuando cambiaba la persiana de una vivienda en Mojácar (Almería) no computará como accidente laboral puesto que la investigación que se realiza por parte del centro de prevención de riesgos laborales se realiza a efectos de la prestación que debe dar en cada caso la Seguridad Social.
Así lo han indicado a Europa Press fuentes del Gobierno andaluz, quienes han precisado que desde el centro de prevención de riesgos laborales no se ha llegado a recibir expediente para investigar este caso, si bien la Inspección de Trabajo y Seguridad Social acudió hasta el lugar de los hechos para levantar acta de lo sucedido.
El fallecido, de nacionalidad española y dueño de la empresa que realizaba los trabajos, no llevaba casco ni arnés de sujeción mientras trabajaba. Según los primeros indicios, el hombre se habría dado un fuerte golpe en la cabeza tras precipitarse unos 3,7 metros de altura.
Fue uno de los empleados de la empresa que acompañaban al trabajador el que alertó al servicio de emergencias 112 sobre las 17,45 horas para que acudiera a la calle Palomar, en la Urbanización Marina de la Torre, instantes después de que se produjera el accidente.
Hasta el lugar se desplazaron agentes de la Guardia Civil, efectivos sanitarios, inspección de trabajo y agentes de la Policía Local, que cortaron el acceso a la calle sin salida a la espera de la llegada de la autoridad judicial para proceder al levantamiento del cadáver. La investigación ha quedado a cargo del Juzgado de Instrucción número 3 de Vera.
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