sábado, 21 de febrero de 2015

Un operario de las obras de electrificación del TAV se cae desde siete metros al partirse la catenaria

El accidente ocurrió de madrugada -El herido, de 35 años, fue trasladado grave al Hospital Clínico

21.02.2015 | 02:54


El accidente laboral se produjo en las inmediaciones de la estación de Vilagarcía. // Iñaki Abella
El accidente laboral se produjo en las inmediaciones de la estación de Vilagarcía. // Iñaki Abella


Un operario de la UTE que ejecuta las obras de electrificación de la línea de alta velocidad entre Vigo y A Coruña sufrió un accidente laboral en las inmediaciones de la estación de tren de Vilagarcía al romperse el cable sustentador de la catenaria, la cual se encuentra a unos siete metros de altura sobre el suelo. El trabajador, F.G.L., de 35 años, fue trasladado en un primer momento al Hospital do Salnés y posteriormente fue derivado al Clínico de Santiago.

Según fuentes oficiales de Adif (Administrador de Infraestructuras Ferroviarias), el siniestro se produjo a las dos y media de la madrugada de ayer, en el turno de noche. Un equipo de cuatro personas de la UTE Catlántico (formada por las empresas Siemens, OHL, FCC y Vimaco) estaba tendiendo el hilo de contacto en la Vía 2 de la estación de Vilagarcía. Por razones que se desconocen, uno de los cables del sistema eléctrico que los operarios estaban colocando en altura "se partió, arrastrando las ménsulas, y golpeando, una de ellas, a uno de los trabajadores, provocando su caída a la vía", explican desde Adif.

Tanto la entidad encargada de las infraestructuras ferroviarias como la propia UTE responsable de los trabajos de electrificación del Tren de Alta Velocidad (TAV) han abierto una investigación para aclarar las causas que provocaron el accidente.

Desde el Hospital Clínico de Santiago se limitaron a decir que el herido tiene pronóstico reservado. Fuentes próximas al caso apuntan que el operario se encontraba en altura colocando la línea eléctrica de las nuevas vías del tren en las inmediaciones de la estación vilagarciana en dirección a Trabanca Badiña y que terminó con una pierna fracturada tras precipitarse desde varios metros.

Los compañeros del trabajador herido alertaron al servicio de Emergencias 112, que movilizó a efectivos del 061, Policía Nacional, Policía Local y ADIF. La Policía Local también fue avisada, pero la patrulla se encontraba practicando una prueba de alcoholemia y no se desplazaron al lugar, admiten desde el propio cuerpo.

Los accidentes laborales crecen por primera vez desde el 2007


La Junta de Andalucía dice que la precariedad está impulsando el número de siniestros en el trabajo. Todos los sectores se han visto afectados por la subida, aunque el mayor repunte se da en el campo

F. EXPOSITO 21/02/2015





El año no ha podido empezar de peor manera. En enero fallecía un trabajador del campo en una finca de Posadas y en febrero moría otro varón contratado para unas obras del Profea en el parque infantil de Baena. Este mal comienzo del 2015 viene a prolongar los malos resultados del 2014, cuando la siniestralidad laboral volvió a incrementarse tras seis años de reducción de los accidentes en la provincia. Precisamente, coincidió el descenso con la crisis y la destrucción del empleo. El informe elaborado por la Junta de Andalucía recoge que durante el 2014 se produjeron 7.304 accidentes en el trabajo, lo que supuso un incremento del 7,95% respecto al 2013. Todos los sectores se vieron afectados por esta situación, aunque fue en la agricultura en la actividad donde se observó el mayor repunte al crecer los casos un 21,3%, mientras que aumentaron un 5,4% en servicios, un 5% en industria y un 0,8% en construcción. Además, como viene sucediendo en los últimos años, el número de accidentes sin baja es claramente superior a los que terminan en baja, ya que en la provincia hubo 9.956 trabajadores que sufrieron un siniestro y no se ausentaron del trabajo, mientras que se contabilizaron 7.304 casos con baja.

El delegado provincial de Economía, Innovación, Ciencia y Empleo, José Ignacio Expósito, vincula este incremento a la precariedad laboral provocada por la crisis económica, ya que considera que está incidiendo "directamente" en la seguridad con la que los trabajadores afrontan su jornada diaria, a lo que une también la caída de inversión de "muchas empresas" en materia de prevención de riesgos laborales. "A esta situación hay que sumar que el desempleo y la facilitación del despido, tras la reforma laboral del PP, hace que muchas personas acaben acudiendo al trabajo enfermos por miedo a perder su trabajo o se den de alta de forma prematura, exponiéndose, por tanto, a aquello que les enferma y aumentando así el peligro de accidente laboral", critica el representante de la Junta de Andalucía.

En este sentido, Expósito señala que un trabajador o trabajadora en situación de precariedad "son más vulnerables", ya que ocupan "con mayor frecuencia un puesto de trabajo en peores condiciones", ya que consideran que "lo importante es trabajar y su seguridad física, su salud, pasa a un segundo plano".

viernes, 20 de febrero de 2015

La actuación del Ministerio fiscal en la siniestralidad laboral

LA ACTUACIÓN DEL MINISTERIO FISCAL EN SINIESTRALIDAD LABORAL: UNA GUÍA PRÁCTICA. (pincha aquí)

Gestión del riesgos, los Suricatos bis

A LA MANERA DE LOS SURICATOS
Nosotros somo fuertes, la escala superior, por ello olvidamos lo vulnerables que somos, y en el ámbito laboral no es diferente. Quizás generaciones futuras gestionen bien los riesgos laborales y esta lacra de accidentalidad laboral se difumine o desaparezca. 

Gestión de riesgos, el Suricato

Gestión de Riesgo de Desastre

Como el mundo animal hace gestión de riesgos¡. La diferencia está, en que son conscientes de los mismos, y por ello adquieren la necesidad de gestionarlos Nosotros, no, no lo somos y por ello la gestión debe ser impuesta 

jueves, 19 de febrero de 2015

Caerse al hacer un recado de camino al trabajo se considera accidente laboral

P.C.P. / Burgos - jueves, 19 de febrero de 2015

Las consecuencias de los accidente sufridos en el camino de casa al trabajo, o viceversa, los denominado in itinere, están cubiertas por la mutua como cualquier otro riesgo laboral. Pero ¿qué ocurre cuando en ese trayecto habitual el empleado se desvía unos metros o se detienen unos instantes para hacer un recado? ¿Se mantiene la cobertura?  

Según los tribunales, sí. El caso acaba de ser sustanciado en el Juzgado de lo Social número 1 de Burgos, donde la Mutua Fraternidad presentó un recurso para no tener que indemnizar a la trabajadora de un hotel que había sufrido una caída en el camino entre su casa y el establecimiento. Como consecuencia del percance, la mujer tiene cicatrices quirúrgicas y limitación de la movilidad del tobillo derecho en más de un 50%, según recoge la sentencia.


La lesionada entraba a trabajar a las 11 de la mañana. Alrededor de las 10.25 horas, sufrió una caída en la calle San Lorenzo, que la mutua asegura que se produjo dentro de una carnicería. Mientras, la trabajadora sostiene que fue en la calle y que la metieron dentro del comercio para asistirla. «En cualquier caso, aunque a efectos dialécticos pudiera pensarse que la caída fue en el establecimiento, no se rompe el nexo laboral cuando alguien que va a trabajar entra en un establecimiento a hacer un encargo para recogerlo por sí o por un allegado en otro momento. No es riesgo añadido entrar en una carnicería al igual que no lo sería entrar en una administración de lotería o en una librería a comprar el periódico», detalla el magistrado. Otra cosa es, por ejemplo, entrar «a un gimnasio a levantar pesas» y que se le caiga «una encima del pie», distingue.


Añade que, dados los tiempos, «resulta plausible que (la víctima) iba al trabajo y no puede pensarse que hubiera bajado a comprar a la carnicería y luego tuviera que subir a su casa a dejar la carne, pues entonces debía ser bastante veloz» y tampoco cuestiona el itinerario, como sí hizo la mutua. « Es cierto que se puede ir por otros sitios. Pero también se puede ir por ese».


La sentencia, que condena a la mutua a indemnizar con 3.030 euros a la trabajadora, se puede recurrir ante la Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León.

Reeducar con juicio. Emilio Calatayud, Juez de Menores

Era cuestión de tiempo que don Emilio publicase un libro que recogiese gran parte de las sentencias educativas que han servido para marcar una línea a seguir en lo que a Justicia de Menores se refiere. En 'Mis sentencias ejemplares' (Editorial La Esfera de los Libros), el juez hace constar que tras sus decisiones hay un equipo de profesionales y que es imprescindible aplicar el sentido común a la hora de juzgar una falta o delito. 
Emilio Calatayud, Juez de Menores.Justicia educativa.-La Justicia de Menores ha de cumplir su máxima de reeducar, ¿cómo sacar lo mejor de un chaval?-Para eso tenemos a los profesionales, los equipos técnicos, el psicólogo, el educador, los profesionales de medio abierto... Es decir, no todo sale de mí, somos un conjunto de trabajadores y yo confío en ellos y sigo más o menos sus indicaciones. Muchas veces lo importante es que se analice el caso desde el punto de vista positivo, porque a menudo a los chavales les falta autoestima y entonces hay que reforzar lo positivo y descartar un poco lo negativo. 
-¿Qué importancia diría entonces que tiene el equipo en su trabajo? -Para mí es fundamental, porque entre todos tenemos que cuadrar legalmente el delito y las circunstancias personales de cada uno de los chavales. El equipo permite distinguir si estamos ante un menor que comete delitos pero no es un delincuente -porque hoy en día para cometer un delito no hace falta nada más que estar en la calle-, o bien si estamos ante un chaval que tiene el perfil de delincuente. Qué historia tiene, qué circunstancias rodean el caso. Entonces en función de eso se actúa. Y la verdad es que la mayoría de los chavales comenten delitos pero no son delincuentes.
-Usted además forma equipo con muchas ONG, policía... ¿Cree que ha logrado transmitir la idea de que la rehabilitación de menores es tarea de todos?-Creo que sí, que los años que llevamos en Granada luchando, trabajando, discutiendo con los políticos, se han traducido en una gran concienciación. Se ha volcado la sociedad, los políticos, las instituciones, para lograr una colaboración pionera en España. Eso nos permite ahora mismo tener cerca de ochocientos chavales en medidas alternativas al internamiento, lo cual es una gran satisfacción.
"La mayoría de los chavales cometen delitos pero no son delincuentes"
-¿Piensa como juez, como padre o como hijo cuando impone una sentencia?
-Me pongo en el lugar de todos ellos. Soy juez pero no puedo olvidar mis circunstancias, ni mis principios, ni mi educación. Aplico la ley pero siempre subyacen mis circunstancias personales. Y luego sobre todo hay que creerse la genialidad de esta ley que es la reeducación, para lo cual hay que saber ver que muchas veces estamos ante delitos que en realidad son equivocaciones. Así que hay que aplicar el sentido común. 
-Con algunas de sus "condenas" ha conseguido encauzar el futuro de algunos jóvenes. ¿Qué le produce acertar?-Mucha satisfacción. Además esta es una justicia mucho más gratificante que la de adultos, que produce mucha satisfacción, sobre todo cuando con el tiempo un chaval que has condenado te da las gracias. Ahora, también es cierto que tenemos muchas equivocaciones o muchos fracasos -cada vez son menos- y eso te obliga es a seguir trabajando, y  hacen que te plantees si no has acertado o si el chaval no ha querido cambiar. Pero lo importante es que el menor nunca te pueda decir que no le has dado una oportunidad, o dos.
-¿Cree que juzgamos a los que nos rodean -adultos y menores- con una rectitud que no empleamos con nosotros mismos?-Seguro. Por eso yo siempre digo que quién de los que estamos en la sala no ha cometido un delito en su vida. Hay que ver los dos lados, pero creo que somos mucho más exigentes con los demás que con nosotros mismos.

Jóvenes Delincuentes

-¿Por qué cree que el tenerlo todo genera igualmente delincuentes de corta edad?-Esos chavales de clase media que lo tienen todo son precisamente los que cometen delitos pero no son delincuentes. Probablemente han tenido fallos en la educación, o precisamente por tenerlo todo no se les ha prestado la debida atención, o no se les ha sabido decir que no, se les ha consentido, nos hemos relajado. Luego hay otros factores, como el policonsumo de sustancias en las clases medias, y entramos en una dinámica más peligrosa.
Justicia educativa - Emilio Calatayud-Precisamente, ¿en qué sentido el botellón y las nuevas drogas están generando más delincuentes?-Actualmente no tenemos el drogadicto puro y duro, sino que lo característico es el policonsumo de varias sustancias que está generando muchos problemas dentro de la sociedad y dentro del ambiente familiar. Tenemos muchos chavales con problemas psíquicos como consecuencia de este nuevo tipo de consumo de drogas, y muchos de ellos acaban mentalmente trastornados. Todo eso, con el tiempo, puede derivar en delincuentes.
-¿Ha cambiado el tipo de delitos desde que comenzó como Juez de Menores?-Se han incorporado nuevos delitos, como el de los malos tratos familiares, sobre todo en la clase media. Las niñas están aumentando la violencia y el número de delitos, tenemos los delitos nuevos con los teléfonos e internet, y ahora tenemos el policonsumidor frente al drogadicto de una sustancia. Quizá tengamos un poco más de violencia y de falta de respeto a la autoridad. Y sobre todo que se han incorporado las clases medias, no sólo comenten delito las clases bajas.
-Pese a lo que pueda extraerse de su imagen pública, no es un juez blando y no le tiembla la mano a la hora de internar un menor en un centro de reforma...-No, no, duermo exactamente igual. Llevo juzgados unos veintisiete asesinatos y homicidios, y como comprenderás no voy a condenar a un chaval que ha matado a leer y a escribir. Lo que no quita que, una vez encerrado, sí le ayude a salir del analfabetismo. Pero tengo sentencias muy duras y no hay ningún problema.
-¿Qué le hace decidirse a internar o no a un menor?-Primero está la ley y los requisitos legales, que ya te condicionan bastante. Y luego las circunstancias personales de cada uno de los chavales, si el delito se ha cometido con violencia, qué peligrosidad tiene el chaval, qué pronóstico le vemos... Pero la ley ya te vincula en muchos casos y obligatoriamente tienes que adoptar la medida de internamiento.

Padres e hijos

-Cuando comenzó en el Juzgado de Menores se encontró con padres que no llevaban a sus hijos al colegio. ¿Qué faltas de responsabilidad son comunes hoy por parte de los progenitores?-Eso fue en el 95 y en aquella época éramos competentes para juzgar las faltas que cometían los padres sobre los menores. Entonces entendíamos -y yo lo sigo entendiendo-, que los padres que fomentan el que los hijos no vayan a la escuela, están cometiendo una falta de incumplimiento de los deberes inherentes a la patria potestad, algo que ahora ya es delito. Se les acusó de faltas y se les condenó en aquella época a varios padres. Pero a partir de la Ley del 2001 se nos quitó las competencias de las faltas que cometen los padres sobre los menores y ahora nosotros solamente entendemos de los delitos que comenten los menores. Cuando el delito lo comete un padre o un adulto sobre el menor, entonces ya interviene la justicia de adultos.
"El maltrato de hijos a padres se debe a los complejos que tenemos los adultos, a la falta de autoridad, a que nos ha dado miedo poner límites a nuestros hijos"
-¿Habría que dar un carné a los padres para tener hijos, tras pasar un examen de responsabilidad?-Yo creo que habría que darles formación y cursos. Quizás sería necesario que todos aquellos que vayan a inscribir a un hijo en el Registro tuviesen acceso a una escuela de padres.
-¿De dónde cree que procede el maltrato de hijos a padres que comienza a darse en la actualidad y que no existía hace años?-Creo que debido a esos complejos que tenemos, a la falta de autoridad, nos ha dado miedo poner límites a nuestros hijos y se les ha consentido todo. Se les habla de derechos, no de deberes, existe mayor violencia, un poco de falta de respeto y de falta de autoridad. Tememos hablar de la autoridad de los padres y de la autoridad del profesorado, debido a esa pérdida de valores.

Estado de la Justicia

-Ante el atasco monumental que sufre la Justicia actualmente, ¿cree que habría que apostar por pactos, de modo que de mutuo acuerdo gracias a un intermediario se redujesen el número de expedientes judiciales?Emilio Calatayud, Juez de Menores.Justicia educativa.-Desde luego yo creo que hay que intentar desjudicializar todo lo posible. La Justicia tiene que solucionar los problemas en última instancia. Entonces hay que intentar buscar alternativas porque un juicio debe ser siempre la última solución.
-Una persona de recursos como usted, hábil en solucionar problemas dispares, ¿qué opina de las quejas de jueces y secretarios judiciales? ¿La solución de la Justicia es una mezcla entre aportaciones estatales y la pericia de los profesionales?-Aquí somos todos un poco responsables, pero realmente la Justicia necesita una dotación y un pacto fundamental entre los políticos. Hay que dotarla no solamente de medios materiales sino de medios personales de forma adecuada. A nivel informático, por ejemplo, yo reclamaría un sistema informático con la misma efectividad que tiene el de Hacienda, ni más ni menos. Y desde luego hay que incrementar el número de juzgados, el número de plantilla. También los jueces están un poco desmotivados, los funcionarios están desmotivados, no saben cómo diseñar las oficinas judiciales, estamos en una época de cambio y eso repercute.
"No sé si interesa tener una Justicia independiente. Está claro que el juez es independiente, pero es más difícil saber si puede serlo el Consejo"
-¿Le preocupa la mala valoración que tiene el ciudadano de la Justicia?-Creo que es peligroso que el ciudadano no tenga confianza en los jueces. El Consejo General del Poder Judicial no sólo debería prestar atención a los errores que se comenten, también tendría que vender la imagen de lo bien que se hace en muchas ocasiones, y devolver la confianza de los ciudadanos en los jueces. Ahora, hay que pringarse todos: hay que dotarla de medios, y al mismo tiempo hay que sensibilizar a todos los profesionales de que son un elemento importante. Es fundamental ese acuerdo político, el problema está en ver si interesa realmente tener una justicia independiente; está claro que el juez es independiente, ahora el CGPJ ya es más difícil saber si puede ser independiente o no.
-Opina que "no se puede legislar a golpe de opinión pública". ¿Cree que los crímenes de gran repercusión mediática influyen en la independencia de la Justicia?-Se hacen juicios paralelos constantemente y, quieras que no, después influyen. Ahora, la obligación del juez es no verse inquietado por esa actividad o esos juicios paralelos, pero es difícil a veces. Aunque considero que tenemos unos jueces lo suficientemente objetivos para luchar contra eso.