domingo, 8 de marzo de 2015

Más vigilancia y control por el aumento de los accidentes graves en las industrias

Siniestralidad e igualdad en el mercado laboral

El sector industrial turolense pasó de 1 accidente laboral grave en 2013 a registrar hasta 7 durante el pasado año 2014. Esta cifra, unida al cómputo global en el territorio aragonés de un incremento del 3,57% de la siniestralidad laboral, despierta las alarmas del Gobierno de Aragón.
Anaa Bardají / Teruel  08/03/2015



El sector industrial turolense pasó de 1 accidente laboral grave en 2013 a registrar hasta 7 durante el pasado año 2014. Esta cifra, unida al cómputo global en el territorio aragonés de un incremento del 3,57% de la siniestralidad laboral, despierta las alarmas del Gobierno de Aragón. Si bien, durante toda la legislatura, los incidentes en el ámbito laboral disminuyeron, el aumento experimentado el último año llevará a "intensificar la vigilancia y el control en el uso de la maquinaria", aseguró el director general de Trabajo del Ejecutivo autonómico, Jesús Divassón.

"La siniestralidad que registra el sector industrial es preocupante y se va a controlar tanto las características de la maquinaría como el uso de la misma, pero en el caso de la provincia de Teruel vamos a ser más incisivos", anunció Jesús Divassón. Y es que ese aumento de seis accidentes graves supone un incremento del 600%, según los datos que se hicieron públicos el pasado lunes 2 de marzo con motivo de una comparecencia del director general de Trabajo en la Comisión de Economía y Empleo de las Cortes de Aragón.

En este aspecto, Divassón explicó que, a través del Consejo Aragonés de la Seguridad y Salud Laboral, se llevarán a cabo programas específicos de control para abordar esta circunstancia con el objetivo de reducir las cifras de siniestralidad laboral, "que será una prioridad en este año 2015".
En cuanto a los accidentes mortales en este sector se mantuvieron invariables en un trabajador fallecido tanto en 2013 como en 2014. Los leves se incrementaron en un 11,65% puesto que se registraron 352 accidentes en 2013 frente a los 393 del pasado año 2014. Y el total fue de 401 frente a los 354 de 2013.

"Las causas principales de los accidentes laborales en este sector son el atrapamiento por las maquinas utilizadas", afirmó Divassón, quien agregó que la recuperación de la actividad está llevando a que si antes un trabajador operaba en una máquina, ahora lleva dos porque se acelera el proceso productivo, "pero hay que extremar el cuidado".

Otros sectores

En el conjunto del territorio aragonés, el mayor incremento de siniestralidad laboral también se registra en el sector industrial. Donde los accidentes graves aumentaron un 117%. En el caso de los accidentes leves y los totales subieron en torno al 7,5% y al 7,9% respectivamente, seguidos por el sector agrario que en este periodo aumenta alrededor del 5,4% los leves y 5,5% los totales, mientras que el sector servicios la subida es menor, sobre el 2,87% los leves y 2,68% los totales.

En la provincia de Teruel, al contrario de lo que experimenta el conjunto de la Comunidad aragonesa, el sector agrario registró un descenso en el número total de accidentes del 10,14%, al igual que en el sector de la construcción donde se redujeron en un 0,64% los totales. No así en servicios donde, en el caso de la provincia turolense, también subió el total de accidentes en un 3,93%.

Tímida respuesta de las empresas ante las políticas de fomento de la igualdad

La actual situación de crisis económica ha dejado en evidencia las desigualdades entre hombres y mujeres en el mercado laboral. También ha agudizado la brecha salarial entre ambos sexos que en España creció del 16,1% al 19,3% entre 2008 y 2013, pese a que la distancia entre los salarios de ambos sexos se redujo de media en la Unión Europea en un punto porcentual, según los datos publicados por la agencia europea de estadística (Eurostat) con motivo de la conmemoración del Día de la Mujer hoy, 8 de marzo.

"Las mujeres son las que ocupan las tasas de temporalidad y parcialidad en los contratos laborales", señaló el director general de Trabajo del Gobierno de Aragón, Jesús Divassón, quien agregó que desde su área, y con el objetivo de fomentar la igualdad en las relaciones laborales se están llevando a cabo distintas acciones de formación, divulgación, información y asesoramiento. "También hemos realizado cursos dirigidos a la formación de mujeres directivas", añadió.

Sin embargo, "la respuesta de las empresas está siendo tímida", aseguró Divassón, quien agregó que están encontrando dificultades para que las empresas la igualdad en las relaciones laborales "una prioridad". "La igualdad es un aspecto de la vida empresarial a la que no se presta mucha atención, y con la crisis, ha pasado a un segundo o tercer plano", apuntó.

"Tenemos que insistir en este aspecto, está clarísimo", subrayó Divassón, quien aseguró que seguirán desarrollando distintos programas y acciones con el objetivo de que la igualdad sea una prioridad para las empresas igual que lo es para las administraciones públicas. 

Piden el pago de más de 440.000 euros a un trabajador por un accidente


Se cayó desde el tejado de una nave y sufrió heridas que tardaron en sanar 1.344 días

DIARIODESORIA.es 07/03/2015

La Fiscalía pide una multa de 1.050 euros para dos trabajadores de una empresa como supuestos autores de una falta de imprudencia. Además pide para ambos, para la empresa y para dos compañías aseguradoras –la de uno de ellos y la de la empresa– el pago de más de 440.000 euros a un empleado que sufrió un accidente laboral en concepto de responsabilidad civil por el suceso.

El Ministerio Público recoge en sus conclusiones provisionales que C.F.P. trabajaba como capataz-jefe de equipo en una empresa del sector eléctrico, donde iba a realizar trabajaos de mantenimiento y obra nueva. El 6 de julio de 2007 estaba un municipio del Moncayo y tenía que retirar una línea de baja tensión, para permitir la obra de reforma de un inmueble. Se subió encima del tejado-cubierta de uralita de una nave con el objetivo de retirar una línea de trenzado de baja tensión, y tras pisar una placa traslúcida de la cubierta se cayó a una altura de 4,5 metros.

La Fiscalía considera que el accidente tuvo «su causa directa en la ausencia de medidas de protección del trabajador ante el riesgo de caída en altura». Como responsables de su ausencia, el Ministerio Público sitúa a A.D.H.R., técnico de Prevención de Riesgos Laborales y responsable en materia de Seguridad de la Empresa , y a L.R.M., trabajador de la misma empresa y jefe inmediato superior del empleado que sufrió el accidente. Ambos son los dos acusados.

La fiscal también apunta, no obstante, que el propio afectado por su cargo tenía funciones de decisión en materia de seguridad a adoptar durante los trabajos concretos que estaba llevando a cabo. 

A raíz del accidente, C.F.P. sufrió lesiones como traumatismo abdominal, shock hemorrágico abdominal, rotura de dos vasos hepáticos, contusión biliar, fractura de codo derecho, ictericia, fractura costal y pélvica, entre otras cosas.


Tardó en sanar 1.344 días, de los cuales 727 fueron impeditivos para el ejercicio de sus ocupaciones habituales. De hecho, desde el 3 de julio de 2009 se le reconoce la incapacidad permanente para trabajar.

Después el accidente, este trabajador sufre secuelas como artrosis postraumática de pelvis, agravación de artrosis previa, parapesia de miembros inferiores moderada, así como limitaciones de movilidad diversas.

Para los dos acusados, la fiscal pide una multa de 1.050 euros, con responsabilidad personal subsidiaria en caso de impago de un día de prisión por cada dos cuotas impagadas y costas procesales.


Y para los dos acusados, la empresa (responsables civil subsidiaria) y dos compañías aseguradoras (responsables civiles directos) también solicita el pago a la víctima de más de 440.000 euros, más el interés legal correspondiente y un 10% adicional por perjuicios económicos en dos de las cantidades incluidas: 250.000 euros por secuelas y los 62.250 por los días de curación.

sábado, 7 de marzo de 2015

Un trabajador resulta herido tras caer desde tres metros de altura

El operario de una empresa de telefonía resultó policontusionado en el accidente registrado en Ciudad Naranco y fue trasladado en UVI Móvil

Un trabajador de una empresa de telefonía resultó ayer herido en un accidente laboral registrado en el barrio de Ciudad Naranco pasadas las dos de la tarde. El hombre, de 37 años, sufrió lesiones al caer desde una altura de tres metros. Tras el aviso de un testigo fue trasladado en una UVI Móvil hasta los servicios de Urgencias del Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA), donde quedó ingresado por las heridas que presentaba.
El Centro de Coordinación de Emergencias del 112-Asturias recibió la llamada de aviso a las 14.23 horas. El interlocutor explicaba que un operario de una empresa de telefonía había caído de un tejado y que estaba tendido en el suelo. Inmediatamente la sala del 112 avisó del suceso al Servicio de Atención Médica Urgente (SAMU), que envió una UVI Móvil hasta el número 30 de la calle Augusto Junquera
Una vez en el lugar de los hechos, el personal médico atendió al lesionado y procedió a su traslado al HUCA. Presentaba policontusiones y a expensas de más pruebas y, hasta nueva valoración médica, su pronóstico es reservado. Como procede en estos casos, la sala del 112 también comunicó el suceso a la autoridad laboral competente y a la Policía Nacional, que se desplazó hasta el lugar del accidente.
Tendido en el suelo
Algunos vecinos del barrio explicaron que el herido estaba subido a una escalera colocando cables de la línea telefónica en la fachada del edificio cuando se precipitó desde unos tres metros de altura aproximadamente. Tras caer, explicaron, el hombre quedó tendido en el suelo. Estaba consciente, pero quedó inmovilizado hasta la llegada de los efectivos sanitarios. Fue estabilizado antes de que los servicios sanitarios lo trasladaran hasta el hospital.

viernes, 6 de marzo de 2015

Tres compañeros del electricista fallecido en accidente laboral en Níjar, detenidos por homicidio imprudente

El trabajador falleció el 1 de febrero cuando reparaba una avería en un poste eléctrico en una carretera en Níjar. Los arrestados están acusados de un delito de homicidio imprudente y de otro contra el derecho de los trabajadores.

6 marzo, 2015 | Redacción

Tres operarios, compañeros del electricista que falleció el 1 de febrero cuando reparaba una avería en un poste eléctrico en Níjar, han sido detenidos por la Guardia Civil como presuntos autores de un delito de homicidio imprudente y otro delito contra el derecho de los trabajadores.

El trabajador sufrió una descarga eléctrica cuando se encontraba en la parte superior del poste eléctrico de una línea de media tensión, próxima a la carretera AL-2301, en Níjar. Una descarga que originó que se precipitara desde 14 metros de altura y minutos después falleciera.

La Guardia Civil considera que los tres detenidos, integrantes de la brigada de operarios, son presuntos autores de un delito de homicidio imprudente, otro contra los derechos de los trabajadores y una imprudencia grave, “al no evitar que el fallecido subiera al poste sin antes tomar las correspondientes medidas de seguridad oportunas”.

En el transcurso de la investigación se trató de determinar por qué la línea aérea tenía tensión en ese momento, cuando se suponía que no circulaba por ésta corriente alguna.

Los agentes determinaron que la víctima subió al poste sin atar su arnés a la cuerda de seguridad, y sin comprobar previamente la ausencia de tensión. Asimismo mantienen que los detenidos no evitaron que el fallecido subiera al poste, “sin antes tomar las correspondientes medidas de seguridad oportunas”.

Las diligencias instruidas por la Guardia Civil, junto con los detenidos: M.B.D., de 49 años y vecino de Almería, A.M., de 41 y vecino de El Ejido y J.M.P.P., de 35 y vecino de Roquetas de Mar, fueron puestas a disposición del Juzgado de Instrucción número 4 de Almería.

La investigación se mantiene abierta y no se descartan nuevas detenciones o imputaciones relacionadas con el suceso.

jueves, 5 de marzo de 2015

Rescatan a un obrero tras sufrir un accidente laboral en la calle Medina

Rescatan a un obrero tras sufrir un accidente laboral en la calle Medina

Un hombre ha resultado herido esta mañana en un accidente laboral en la calle Medina. Cuatro coches de bomberos, dos ambulancias y varios miembros de la Policía se han desplazado hasta el lugar, un edificio en obras de rehabilitación, para auxiliar a la víctima, que ha sido trasladada al Hospital con estado reservado, después de entablillarle, pero sin entubación.

El obrero estaba desmontando forjado a la altura de la 3ª planta cuando se rompió la viga de madera sobre la que estaba y cayó al piso inferior sobre una viga de hierro, golpeándose la espalda. Los bomberos, una vez inmovilizado con collarín y asegurado con corsé y colchón de aire, le trasladaron en camilla rígida. Se utilizó material de rescate en altura (cuerdas, poleas…) para sacarlo por una ventana y bajarlo a suelo con ayuda de la autoescala, donde fue trasladado por servicios sanitarios.

En una nota, Bomberos detalla que el obrero estaba desmontando forjado a la altura de la tercera planta cuando se rompió la viga de madera sobre la que estaba, cayendo al piso inferior sobre una viga de hierro y golpeándose en la espalda.


La siniestralidad repunta de nuevo: ya nos lo advirtieron, pero... Entre sin llamar by emiliocv

La siniestralidad repunta de nuevo: ya nos lo advirtieron, pero...

Martes, 3 Marzo 2015
Actividad económica y siniestralidad laboral están íntimamente vinculadas
TAGS: Gestión | Accidentes                          Entre sin llamar by emiliocv
Los datos hechos públicos esta semana por el Ministerio de Empleo y Seguridad Social confirman la tendencia apuntada a lo largo del año 2014: el número absoluto de accidentes de trabajo con baja en jornada de trabajo ha aumentado un 3,2% respecto al año anterior, y el índice de incidencia ha aumentado un 1,6%. Se confirma así la interrupción de la tendencia a la baja que se mantuvo entre los años 2000 y 2012 y que se rompió en 2013 con un aumento del 1% respecto a 2012.
Figura 1. Índice de incidencia en España
La evolución a largo plazo de la siniestralidad laboral en España (figura 1) muestra claramente una fuerte asociación con el crecimiento económico: cuando el PIB crece, la siniestralidad (medida a través del índice de incidencia), tiende a aumentar vigorosamente; cuando el PIB se estanca o incluso decrece, la siniestralidad disminuye apreciablemente (figura 2).
A primera vista  sorprende que esta asociación se dé en mucha menor medida en otros países vecinos que, regidos como España por la legislación europea, parece que deberían "reaccionar" de manera parecida ante las variaciones del ciclo económico, pero evidentemente no es así. (figura 3)
Figura 3. Evolución comparada de la siniestralidad en España, Francia y Alemania
La explicación al hecho de que la siniestralidad española "sobrerreaccione" a las variaciones del ciclo económico hay que buscarla en el diseño de nuestro sistema preventivo nacional, notablemente distinto al que rige en nuestros vecinos.
Una de las principales diferencias (pero ni mucho menos la única) es la "tasa de externalización", es decir, la proporción de las actuaciones preventivas que las empresas asumen con medios propios respecto a las que "delegan" en proveedores externos, en general servicios de prevención ajenos.
La segunda encuesta ESENER realizada por la Agencia Europea y cuyos primeros datos[1] se publicaron el 9 de febrero, muestra claramente que España (figura 4) es uno de los países de la Unión Europea en los que más evaluaciones de riesgos se realizan (ocupa el sexto lugar en el ranking) pero uno de los que en menor medida asumen esta tarea con medios internos de la empresa: apenas un 11%, cifra en la que sólo nos vemos "superados" por Eslovenia (7%) y Croacia (9%). Francia y Alemania se sitúan alrededor del 40%, y Dinamarca encabeza la lista con el 73%, seguida del Reino Unido con el 68%. La media de la UE es el 35%.
Estas diferencias tienen su origen en la "imaginativa" transposición de la directiva Marco que realizó el Estado español, claramente orientada a incitar a las pequeñas y medianas empresas a gestionar su prevención mediante servicios de prevención ajenos en detrimento de los recursos internos. A tal fin se ignoró la obligatoriedad "universal" de designar trabajadores, la posibilidad de actuación legal de técnicos de prevención independientes (artículo 7 de la directiva[2]) y se introdujo la auditoría obligatoria (único país en Europa) para todo aquel que gestionara la prevención con medios propios. Aunque recientemente se ha suavizado esta última obligación, el mal ya estaba hecho y los datos de la figura 1 muestran con claridad el escaso efecto positivo que la Ley de Prevención tuvo sobre la siniestralidad: el índice de incidencia logrado en el año 1984 no logró rebajarse hasta el año 2007. Y después vino la crisis, que como era de prever contribuyó en gran medida al descenso de la siniestralidad.
Figura 4. Frecuencia y externalización de la evaluación de reisgos. Fuente: ESENER II
Sobre los efectos de la crisis en la siniestralidad, el Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo, en un editorial publicado en junio de 2009 en el número 53 de la revista Seguridad y Salud en el Trabajo ya advertía, refiriéndose a la evolución reciente de la siniestralidad: "Aunque este marcado descenso debe alegrarnos por lo que representa de disminución de daños a la salud, tiene también que servirnos de advertencia: si la siniestralidad desciende mucho cuando se reduce la actividad económica, ello indica que, probablemente, nuestro sistema preventivo nacional no es todavía todo lo potente que sería de desear y, en consecuencia, cuando se supere la crisis y vuelva el crecimiento económico podríamos enfrentarnos a importantes aumentos de la siniestralidad.
No deberíamos, pues, dormirnos en los laureles de la aparentemente favorable situación actual sino, muy al contrario, aprovecharla para sentar las bases para que la recuperación no tenga asociado un importante coste en términos de siniestralidad. Ello significa, en el ámbito colectivo, seguir avanzando decididamente en la implementación de la Estrategia Española y, en el seno de cada empresa, no descuidar la actividad preventiva, aunque ahora no parezca tan necesaria."
Esta vez los responsables de la política preventiva no podrán decir que no les habían avisado...

Un empresario va a juicio por la muerte de un trabajador

Un empresario se enfrenta a tres años de prisión por la muerte en accidente laboral de un trabajador que cayó desde siete metros de altura en una nave industrial de Luque. Los hechos ocurrieron en julio del 2007 cuando se encargó a la víctima que limpiara de cascotes un canalón, pisó una placa del techo que se rompió y cayó al suelo, muriendo en el acto.

Según el fiscal, el acusado, "máximo responsable de que se cumplan las normas de prevención" envió a la víctima a ejecutar un trabajo "para el que no estaba preparado y con ausencia de medios adecuados".